Programada para imitar la forma en que los humanos juegan poker, Polaris jugó mano a mano pero finalmente perdió frente a los profesionales Phil Laak y Ali Eslami. Con el objeto de probar la inteligencia artificial, la competencia tuvo lugar los días 23 y 24 de julio, ofreciendo 50.000 dólares americanos como premio.
El desarrollo de programas de poker es mayor desafío que el de, por ejemplo, ajedrez. Se deben tomar en cuenta la incertidumbre proveniente de las cartas que los jugadores tienen en mano y la posibilidad de mentir o engañar acerca de la mano que se posee. Se requiere de complejas estrategias y algoritmos.
Creado en Canadá, Polaris utiliza dos tipos de programas. El primero es agresivo y no toma en cuenta el juego del oponente. El segundo identifica fortalezas y debilidades del oponente y actúa en consecuencia. Ambos realizan cálculo matemático y utilizan cierto nivel de engaño.
La competencia se adaptó a la máquina. Los jugadores se situaron en habitaciones separadas, lo que no permitía utilizar el lenguaje corporal como guía. El día 23 hubo empate en la primera ronda y Polaris ganó la segunda. El 24 Polaris utilizó el programa más adaptable, pero no le sirvió. El hombre superó a la máquina.